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Ayudar a mi pareja a mejorar su espaƱol

En esta entrada compartiremos algunos consejos prÔcticos dirigidos a un nativo español y su pareja, sea de la nacionalidad que sea, que estÔ en el proceso de aprender el español. Estas ideas son perfectas para poner en prÔctica en situaciones cotidianas generales y os ayudarÔn a mejorar vuestra comunicación.


En la actualidad, un número importante de estudiantes en Spanish Exeter quieren aprender español ya que su pareja lo habla como idioma nativo. Igualmente son varios los que ya han pasado por las clases en las mismas circunstancias. El objetivo es, en todos los casos, el mismo: quiero aprender español para comunicarme con mi pareja y con su familia.


Hasta aquƭ todo normal, es una idea razonable y, solamente, hay que ponerla en prƔctica. Ahora bien, es en este punto donde las cosas se complican. Lo que parecƭa una idea fantƔstica y realizable, se convierte en una tarea ardua y complicada, llegando en ocasiones a provocar discusiones que terminan por arruinar la prƔctica.


No hay problema, estate tranquilo, todo entra dentro de lo normal. En las siguientes lƭneas explicarƩ por quƩ estas situaciones ocurren, algunas cosas que debemos evitar y quƩ debe hacer la parte nativa del espaƱol para ayudar a su pareja.


Situaciones comunes de la pareja nativo espaƱol – aprendiz de espaƱol.

"Quiero practicar español pero no sé cómo": A no ser que seas experto en enseñanza de idiomas, adquisición del lenguaje o dinÔmicas de conversación, lo mÔs común es que no sepas cómo ayudar. Tranquilo, mantén tu Ônimo y espíritu de ayuda que en unas pocas líneas explicaré qué puedes hacer. Por el momento, un buen comienzo es querer ayudar y ser paciente, muy paciente.

"Mi pareja no pronuncia bien": Particularmente al comienzo del aprendizaje, esto es perfectamente comĆŗn. Ā”No te irrites! Dale tiempo al tiempo y este hecho cambiarĆ”, al menos en las palabras mĆ”s comunes. Piensa que aunque tu pareja lleve meses, aƱos, aprendiendo espaƱol, habrĆ” palabras que continĆŗe pronunciando mal. Si esto no te convence, piensa si tĆŗ no tuviste problemas con la pronunciación de algunas palabras de su idioma… ĀæHablas fluidamente y sin errores su idioma? ĀæSiempre fue asĆ­? Nuevamente, calma y condescendencia.

"Cuando practicamos acabamos discutiendo": Es muy probable que esto suceda, ya que las situaciones cotidianas, las que sean, generan discrepancias entre las partes. En este caso tú, la parte nativa española, debes analizar si eres muy exigente, si la prÔctica no es la mÔs adecuada o si el momento en el que normalmente practicÔis es un momento de estrés o tensión general. Puede que identificando y cambiando estos patrones la cosa mejore enormemente.


"Mi pareja no quiere aprender espaƱol, pero yo sĆ­ quiero que aprenda": El siguiente refrĆ”n puede ayudarte a explicar esta situación: ā€œPuedes llevar a tu caballo al rĆ­o, pero no puedes hacer que beba aguaā€. Aprender es una cuestión de decisión y prĆ”ctica personal. Por mucho que tĆŗ quieras que tu pareja aprenda, es su decisión hacerlo o no. Normalmente, si la otra parte practica de manera forzada, o sin intención propia, la adquisición del espaƱol no va a suceder.


¿Qué situaciones debo evitar?

Puede que no sea tan importante lo que hagas para ayudar a tu pareja en la adquisición del español, como que evites ciertas actuaciones que puedan acabar generando un rechazo del español por la otra parte. Por ejemplo:

No impongas la prÔctica: la adquisición del lenguaje sucede, en gran parte, de un modo subconsciente. Si fuerzas a tu pareja a practicar español, posiblemente acabe rechazando, de manera consciente, todo lo que suene a español. De igual manera, todo lo que no sea una situación de prÔctica en un ambiente relajado y sin tensión, es muy posible que no surta efecto.

No corrijas continuamente – No examines: No actĆŗes como un profesor o instructor. Tu tarea es la de facilitador, potenciador de situaciones en las que el espaƱol aparece de forma clara y comprensible. Si corriges continuamente, de manera implĆ­cita, estĆ”s informando a tu pareja que lo estĆ” haciendo mal. Lo cual, desde un punto de vista de un examen, seguramente sea asĆ­. Ahora bien, cuando tu pareja quiere practicar espaƱol, solamente es eso, un tiempo para practicar espaƱol, no un examen.


No pongas a tu pareja en compromiso: aunque en ocasiones pueda ser gracioso ver a tu pareja cómo se enfrenta a una situación real con tu familia o amigos, dependiendo de la personalidad de cada uno, este hecho puede ser muy contraproducente. Si esa situación genera una incomodidad fuerte en el aprendiz, tendrÔ una experiencia negativa que repercutirÔ, desfavorablemente, en su proceso de adquisición. Interacción y comunicación, sí, foco de bromas y risas, no.


¿Qué debo hacer para favorecer la prÔctica?

Una vez teniendo claro lo que nunca debes hacer, es aconsejable que conozcas lo que sƭ puedes hacer para ayudar a tu pareja a practicar espaƱol.


Utiliza situaciones de la vida cotidiana para practicar: aprovechar el poco tiempo que tenemos en nuestra rutina diaria es crucial. Piensa en situaciones cotidianas tales como, la preparación de comidas, las propias comidas, tareas del hogar, trabajos en el jardĆ­n, tiempo en el sofĆ”, etc… Utiliza vocabulario accesible y, mayormente, comprensible de productos, alimentos, objetos o electrodomĆ©sticos visibles en el momento. Comenta alguna caracterĆ­stica, para quĆ© sirve y vocabulario relacionado con colores y nĆŗmeros para empezar: el cuchillo rojo o el verde, 2 platos o 3 vasos, unos pocos cereales o mucha mantequilla.


Promueve una prĆ”ctica corta y comprensible: las pequeƱas prĆ”cticas diarias de 5 o 10 minutos, repetidas regularmente, generan mĆ”s adquisición y retención del espaƱol que una prĆ”ctica de 2 horas un dĆ­a a la semana. Hablar del plan del dĆ­a, la comida, la hora del descanso, los compaƱeros en la oficina, el trĆ”fico, los parentescos familiares, los programas o series de la televisión, etc… van a favorecer una prĆ”ctica tranquila, distendida, efectiva y muy eficiente.


Pregunta, responde, ofrece opciones: Una estrategia fÔcil de poner en prÔctica es hablar explicando o comentando la situación en la que os encontrÔis, de manera sencilla y con pocas palabras, para después preguntar y ofrecer 2 posibles opciones. Ejemplos:



Voy a tomar algo, ¿qué quieres, un refresco o una cerveza?


Me apetece un helado, ¿de qué lo quieres, de chocolate o de vainilla?


Podemos ver una pelĆ­cula Āæte apetece una pelĆ­cula de drama o de comedia?


Hay que trabajar en el jardín, ¿qué hacemos primero,

segar el cƩsped o limpiar las hojas?


Escucha, espera, sé paciente: facilitar que tu pareja aprenda español puede ser complicado si esperamos resultados inmediatos a corto, o medio, plazo. Cuando practiques, aunque los comentarios de tu pareja no sean exactamente correctos, contengan pronunciaciones extrañas o tarden varios segundos en articular, ten paciencia, escucha y prepÔrate para articular correctamente lo que tu pareja quería decir, así como volver a preguntar algo relacionado con el tema. Dar continuidad a la conversación, por muy rudimentaria que sea, es la clave para generar una sensación de confianza y motivación en el aprendiz.


Recerda, facilitar y promover la conversación es siempre mÔs beneficioso que corregir e interrumpir. Generar confianza a tu pareja para que escuche, comprenda y utilice el español es mÔs importante que presionarle para que lo haga. Nadie mejor que tú conoce a tu pareja, así que espero que puedas aprovechar estos consejos para afianzar vuestra relación, así como contribuir positivamente para que tu otra mitad aprenda satisfactoriamente español.

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